Escribología

Sin tiempos

Estaba una vez más frente a él,

puedo decir que tenía la misma sonrisa,

si esa de la que me enamoré,

esa que alegraba los días de cualquiera,

esa que te invitaba a pecar,

esos ojos que brillaban más que la luna llena,

esos ojos que sólo me veían a mi,

esa piel morena que me estremecía,

ese hombre al que yo quería,

tan guapo, tan alto, tan inteligente

y estaba allí sólo para mi…

y aunque no fuera para siempre,

quería quedarme a vivir en ese momento el resto de mi vida.

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