Escribología

Noches de frío

Y bebo de nuevo, bebo ese trago de melancolía, al ver caer desmayadas las hojas de los arboles.
Ya no sé si estoy dentro o fuera, en el inicio o finalizando la tentación.
En la ventana se posan los lamentos, se cuelan en las rendijas de la ventana, de la puerta, de las goteras del techo.

Con la mirada fija, buscando un pedacito de cielo, del cielo que yo guarde para comer después, cuándo me diera hambre. Hoy, no lo encontré.

Las razones siguen siendo las mismas, pero ahora estoy en tierra in fértil, ahora estoy en cielo que quema, porque no hay nubes que me abriguen de los insultos del Sol.

Los grillos se quedan a vivir en mi memoria, porque en las noches de frío no tienen a donde ir.

Para alcanzar tus recuerdos debo aprender a volar, aprender a pelear, aprender a gritar.

Las voces me dicen que debo alcanzarte, eres mi letanía de cada noche.

Mis brazos se extienden hasta abrazar por completo el continente. Hasta cobijar por completo a mis hermanos, los que tampoco tienen amor.

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