Escribología

Intrínseco

Por qué no tenía mucha compañía…
qué sucedió en su historia…
qué le hizo temeroso y…
groseramente repugnante.

Se defendía con argumentos,
y ni siquiera eran buenos…
dilucidaba en la trinchera de las personas,
los miedos que acarreaban su incomprensión…
no creo que no se conociera…
más bien, creo que se conocía de más…
hasta su existencia ponía en tela de duda…
se preguntaba sobre su propia humanidad.

Nunca fue dado a los ademanes románticos,
no le desagradaban…
pero sentía amor con largas noches…
noches de tertulia y resolución de cuestionamientos…

Sonreía grande…
irónicamente abrazaba fuerte…
lloraba mucho…
(pero contaban mentiras de su fortaleza)
creía ir un paso adelante…

Se rodeaba de gente…
querer no fue su mejor virtud…
sollozos, sarcasmos y silencios…
algunas veces se colaban las preguntas
eran armas de palmas abiertas…

Se rodeaba de gente…
pero pocas veces encontró compañía…
destruyó y fue destruido…
como capullo de cucaracha…

Resurgir es de mitología…
…solo continuaba cada vez que pensaba que era la última…
no sufría…
había escogido una buena vida…
o quizás solo eligió que lo que había pasado,
había sido lo justo y lo necesario
y por eso aseguraba que era buena…

Sabía que era el resultado…
de cosas que ya había dicho…
de letras que ya había escrito…
de ideas que ya había aceptado o negado…
de amores que hubo…

Era un rompecabezas sencillo…
Con falsos aires de algo que nunca existió:
complejidad y caos.
hablaba de cosas extrañas…
raro hasta la médula…
o quizás era la versión que le gustaba crear…

Lo asentía;
no tenía mucha compañía…
era otra decisión…
de las pocas que mantuvo…

Escribía cosas sin sentido…
único reflejo de los desvaríos y desmanes,
qué ocurrían en cada espacio de su sexo…

Aprendió a respirar,
tuvo la suerte de conocer a alguien…
aprendió a deletrear,
tuvo la suerte de tomarlo de alguien
aprendió a vivir,
tuvo la suerte de conocer con perspectiva
aprendió a escribir,
tuvo la suerte que le salvara la existencia

Develaba todo…
pero ocultaba secretos…

Secretos escondidos…
en telarañas subversivas…
de conceptos,
de su insólita y mínima humanidad.

Nunca se tuvo tanto miedo…
cómo el día en que se encontró frente al espejo…
y supo que no podía desaparecer…

Había motivos para seguir…

Estándar

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s