Escribología

Confesión 5

Esta es una confesión con más de 500 lunas de existir,
es una carta que nunca el destinatario leerá y que
algo muy preciso hace que de mí, hoy puede salir …

Es una confesión con fecha de caducidad, con música de fondo, con un sin sabor de boca, con lágrimas en los ojos, con ternura  en el alma, con armonía en el corazón … con nombre y apellido.

(silencio)
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(suspiro)

Muchas veces la boca  pone en silencio a las palabras y enmudece la voz, sin saber que la mirada grita y explica lo que no puede saberse, lo que no queremos que se sepa.
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Es innegable que alguien llegó a mi vida,
es aceptable que alguien se fue de ella,
puede que pueda regresar,
quiero que quiera regresar.

Nos faltaron muchas cosas por hacer,
la lista aún no acababa,
nos sobraron errores,
la lista quiere acabar,
nos quedan muchos sueños por cumplir,
esa lista no debe acabar.

Yo me perdía y encontraba en tus brazos,
tú solo existías enredado en mi cabello.

No hay noche que no quiera escuchar tus historias antes de dormir,
no hay madrugada que no quiera vencer tus miedos,
no hay mañana que no quiera ayudarte a vestir,
no hay hora que no quiera sentir tus labios.

Te faltó valor para ser “tú mismo”,
me faltó valor para empezar a ser “yo misma”,
nos faltó valor para ser “nosotros”.

¿Nosotros? ¿Existirá la posibilidad de conjugarse en el mismo verbo, en el mismo tiempo?
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He notado tu felicidad, es innegable que lo mereces,
He  visto a un niño convertirse en todo un caballero.

Compruebo indiscutiblemente que las decisiones que ha tomado ahora, te dan plenitud.
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La inconmensurable falta que tus manos le hacen a mi espalda también es innegable, aunque también he comprobado lo duro que es decirte cómo se logra la plenitud sin ti, de hecho, es el “cómo” más difícil de explicar y aún más, de entender.
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(analiza)

Esta vez no voy a confesarme ilusa,
Esta vez mis letras lo hacen por mí.
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(recuerda)

Y ni hablar de tu risa que se complementa con la de alguien más,
Y ni hablar de mi risa, que se ríe sola.
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(acepta)

Sé que en el fondo quieres no querer, sé que en la superficie no lo puedes negar.
Sé que no hay forma de hacer que vuelvas, porque algo ajeno a tu voluntad te covenció de quererte marchar.
Sé y puedo jurar que vas a volver, porque los Relocos y los Recuerdos siempre juntos quieren estar.

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