Escribología

Soy igual que tú

Fui semilla
crecí,
el sol me iluminó,
la lluvia me alimentó.

Tuve raíces, tengo raíces,
el tiempo pasa y me hago más alta,
tantas ramas en mi cuerpo
tantas hojas en mi alma.

Ojalá pudiéramos estar siempre en esta rama
¡por favor abuela no te seques!
se fue volando con el viento.

Siento que llegó mi tiempo
no estoy seca, solo quiero volar.

Por favor árbol de mi vida
¡Déjame ir con vida!

Soy igual que tú
hoja verde que crece.

Soy igual que tú
vengo de un árbol que florece.

-Ragek

Estándar
Escribología

Adiós Sepsiempre

El protocolo es el mismo: toma sus audífonos, los conecta a su computador y se desconecta de su derredor… coloca sus manos sobre el teclado, guiado por su corazón, atormentado por su cavilación… tomado de la mano de las notas musicales, la temperatura, la respiración, la vista, la sensación, la percepción, el tiempo, las memorias en milésimas de segundos… todo un escenario fuera de esas cuatro paredes, fuera de la época y la pasividad profunda.

Perseguido por un reto, un requerimiento: buscar en su mente el momento más memorable, digno de ser expresado en letras. Atrapado en el proceso, preso de la manipulación de su propio yo. En querer sacar del baúl solo lo bueno. En escarbar donde recuerda haber escondido los tesoros. En desdoblar las prendas que siempre le gustaron… que la vida y el tiempo gastaron.

Recurrió a la investigación… gran equivocación. Queriendo invocar el argumento de la memoria selectiva… vaya salida.

Las milésimas se repiten. Esta vez hay quietud, hay silencio mientras las agujas se hablan entre sí, marcando el compás con el que baila el tiempo, pasos perfectos, llenos de éxtasis, con el ritmo de grandeza porque nadie le ha podido detener.

Se enfrentó entonces, con las joyas de la memoria, recordando el trabajo que implica lo bueno y memorable, por ello: se sufre, se sobrevive, se levanta y continúa, el ciclo, hoy.

Sepsiempre no te vayas, en un segundo el nacer de un pequeño ser. En un santiamén el abrir los ojos bajo un techo desconocido. La explosión del encuentro de los mundos y las galaxias. En treinta días lo inesperado esperado, lo desconocido experimentado, lo asombroso finalmente conocido, en años el repetir, del encuentro, de la memoria, de lo inolvidable e inalterable, de lo majestuoso y sencillo, de lo extravagante y humilde, de lo simple a lo conmovido, de la memoria a sepsiempre.

Memorable: el instante de la risa, de fotografía mental, de la nota musical, del ritmo al caminar, de las gotas de la lluvia al caer, del sabor del café, del vino en la penumbra, del arrebato, del lloro, el dolor del corazón, del aprender a soltarse, del caer, del levantarse, de la broma, del enojo, del intento de baile, del secreto, de la verdad, de la libertad, del momento sin salida, del frío, del viento, de las hojas volar… de permitirse sentir.

Estándar
Escribología

Señor de buen vestir. Cadenas de Markov

Por la mañana, luego de un recorrido de aproximadamente 40 minutos a mi lugar de trabajo observo a las personas y solo puedo pensar que cada quien tiene un gran universo en su cabeza, me incluyo, como siempre. Algunos en sus rostros reflejan tristeza y otros alegría, cuanto quisiera ver mi cara mientras conduzco a mi trabajo en medio del tránsito de la mañana, conductores enojados, niños a la escuela, perros en la calle y vagabundos aún cubriéndose con cartón el frío de la noche anterior, cosas extrañamente cotidianas en nuestra vida.

Entre tanto, observé a un señor, bajo un árbol, un tipo de buen vestir, una sudadera gris, pantalón azul y tenis blancos, con el cabello lleno de canas, recuerdo ver la hora, eran las 7:13 de la mañana, pero algo llamó mi atención, el señor con una cerveza en mano y la mirada perdida la llevo a su boca, !Que tremendo trago el que le dio¡.

¿En serio?, ¿tan temprano? fue lo primero que vino a mi mente.

Quisiera haberle dicho, señor bien vestido, aún no es viernes y el sábado está a 4 días de hoy. Cuanta pena sentí, pero todo está asociado a ciertos puntos de la vida, que afectan directamente nuestro futuro y que en conjunto determinan nuestro presente y nuestro futuro próximo, muy parecido a las cadenas de Markov.

Sin profundizar tanto en el tema, mis comparaciones un tanto estúpidas y con la mirada perdida del señor, Xi podría llegar a ser cualquier situación de la vida en un tiempo determinado que nos llevará a estados afectados directamente de los estados anteriores, así es la vida y eso es lo que todos tenemos en común, o así como él, un estado actual reflejando tristeza.

0_Y5vMqnNiM8UxdE0A.PNG

Grafo de estados de transición de una cadena de Markov

Aún lo sigo viendo, con una cerveza en la mano, siempre está allí el señor de buen vestir.

aa081f82-497f-4138-1b61f-dffbf3a7a872

7:13 AM

Estándar
Escribología

Nuestras acciones. 3ra ley de Newton

Entre tantos días llenos de estrés laboral, horas y horas de intenso tráfico vehicular, momentos de ansiedad, me detuve a pensar a cerca de lo corta que puede ser la vida y como de un momento a otro podemos pasar a un segundo plano de vida. Algunos le llaman muerte, yo le llamo paz existencial.

El ser humano tiende a ser un animal constructivo y destructivo, puede enviar cohetes al espacio, analizar átomos, crear vida artificial, encontrar curas contra enfermedades, mientras está matando animales como deporte, oprimiendo la libertad y destruyendo nuestros ecosistemas con minerías y experimentos nucleares.

Es por eso que como humanos podemos tomar las mejores y peores decisiones, religiosamente podemos llamarle “libre albedrío”.

Aunque comúnmente es llamado “Karma”, existe un sentido más lógico lo que me lleva a la tercera ley de Newton: “ Siempre que un objeto ejerce una fuerza sobre un segundo objeto, el segundo objeto ejerce una fuerza de igual magnitud y dirección opuesta sobre el primero” o bien “A cada acción hay una reacción igual”.

0_Kaz1fXkCTgqeNwnJ

Sir Isaac Newton (1643-1727)

Es por esto que cada una de nuestras acciones tendrá una consecuencia inmediata, a corto o mediano plazo y está en nuestras manos hacer que esa reacción sea positiva para nosotros, nuestras generaciones y nuestro mundo.

Dedicado a mis amigos, a los que la vida ha reaccionado. QEPD.

Estándar
Escribología

Tulipanes y Girasoles

Anoche ella tenía frío… él es el mejor ponchito humano… estaba a su lado y para él la mejor almohada era su vientre… claro estar tumbado a su lado el mejor lugar del mundo ♥♥♥

Ella de pie frente al espejo, él la observa completa. Ella toma una ducha, se viste, se maquilla… él le acompaña en la ducha, le ayuda a vestirse… juegan… y la ve maquillarse mientras él prepara el desayuno, ella termina de empacar los alimentos del día y esa mirada de complicidad invade el ambiente.

Él le sorprende con un beso , ella sin dudar lo ve más enamorada que ayer ♥♥♥

Ella le transmite su energía con abrazos y besos, es luz, de pie siempre viendo al sol, recibe y transforma todo lo que venga… Él le contagia su paz interior, su temple, es proveedor… siempre de pie dando la cara a lo que venga. Destilan amor a todo lo que da …

Él su tulipán y ella su girasol ♥♥♥

¿Qué edad tienen? no sabemos… ¿Cuánto se aman?… lo imaginamos… ¿Cuánto tiempo llevan juntos? quizás mucho o poco, quién sabe… pero tienen lo que yo llamo, un amor entre tulipanes y girasoles ♥♥♥

Estándar
Escribología

25 años. Un punto de inflexión

He llegado a los 25 años de vida, sin duda alguna estos últimos meses han sido de cierta manera diferentes a lo que estaba acostumbrado, he hecho nuevas amistades, nuevos conocimientos y he realizado cosas de las que estoy 100% orgulloso, pero no todo es color de rosa, no todos las personas te llevan al éxito, no todos los conocimientos provienen de fuentes confiables y hay cosas de las que el estar orgulloso no está presente.

Hace pocos días una amiga, psicóloga por cierto, me comentaba a cerca de la crisis existencial de los 25 años, realmente creo estoy en ese punto, pero a todos nos puede pasar, a algunos a los 25 o menos, a otros a los 30 y a otros nunca llegará a su puerta.

Pero, ¿qué tiene que ver el punto de inflexión?, primero debemos saber que: “El punto de inflexión es un punto donde los valores de una función es continua en x pasan de un tipo de concavidad a otra. (Wikipedia)”. Si esto es matemáticamente hablando, pero al final todo en esta vida es cuantificable, razonable y comprobable.

Y ¿esto que tiene que ver con los 25 años?, resulta que no tiene que ver nada con los 25 años, ahora bien, si está relacionado con las decisiones y el control que podemos tomar de nuestra vida independientemente de nuestra edad. En mi caso, 25 años.

Quizá sea una forma estúpida de relacionar las cosas, pero veamos como es una derivada infinita y su punto de inflexión:

0_apNyh1Ib677S78x-

Derivada creciente, punto de inflexión vertical

0_zVbjEnJRjG3cPlbM

Derivada decreciente, punto de inflexión vertical

Entonces me encuentro en ese punto de inflexión, en donde mis decisiones pueden cambiar la concavidad de mis metas, en donde mi vida puede ser creciente o decreciente hacia el infinito. No soy el único, seguramente hay muchos que también se preguntan día a día si sus acciones están afectando sus metas y si realmente están haciendo de este mundo un lugar mejor.

Peace.

Estándar
Escribólogxs

Un loop en mi cabeza

En mi intento por escribir quien soy, me doy cuenta de que aún me falta por encontrar mi camino.
¿Por qué estoy aquí? ¿por qué lucho día a día? ¿lo estaré haciendo bien? ¿hasta dónde voy a llegar?, muchas preguntas que responder, pensamientos que compartir, ansiedades que superar.

Intento cambiar muchas cosas en mi, en mi familia, en mis amigos y en todos los demás, día a día, pequeños momentos,  una charla, una sonrisa, un buen café, una cerveza.

Busco mi verdadera faceta, mi verdadero yo, empiezo a creer que quizá lo haya encontrado en la tecnología o en las letras de un buen libro, en una gran idea o algo innovador.

Sigo avanzado, sigo buscando, sigo experimentando, sigo luchando, sigo escribiendo, porque hay un loop en mi cabeza que dice: ” ve e intenta de nuevo, una vez más”.

Estándar
Escribología

Mi parte favorita de ti.

-Parece que conoces mejor mi mano que yo mismo.

+Fue lo primero que vi de ti y la primera impresión siempre queda marcada, la primera vez que te vi, una capa de dolor cubría mis ojos, frente a mi apareció una mano con un pañuelo, eras tú, estaba tan agradecido con la vida, porque en medio de ese dolor, tu acto, me devolvió la fe por la humanidad.
Desde entonces tu mano es mi parte favorita de tu cuerpo, porque de ella me sostengo cuando estoy apunto de caer.

Dedicado a Sindy.

Estándar
Escribología

Amor puro.

Hoy me gustaría contar una historia feliz, pero no sé si lo será, ni siquiera sé si será historia, eso lo decidirás tú…

Un día lluvioso comenzó todo, un alma pura recorría la calle, abatida por el agua, asediada por el frío y maltratada por el hambre.

Trataba de pedir ayuda en todo momento, pero nadie extendía su mano, me gusta pensar que es porque no entendían sus ladridos…

Por fin, le ofrecieron un techo, comida y agua, él lo agradecía con amor, pero su instinto salvaje no lo abandonaba.

Dormía y comía por la noche, pero en el día desaparecía cual mago, perseguirlo era inútil.

Así pasaron tres días, tal vez más, hasta que llegó esa mañana… Quién diría que una motocicleta detendría tu andar, detendría tu reloj… Tu vida…
Pienso que volaste a través del arcoiris, para alcanzar el paraíso donde muchos humanos nunca llegarán, donde moverás la cola y amarás, serás feliz y libre por siempre.

Solo espero que saludes y juegues con tanto peludito que he conocido, y que les digas que han estado, que están y estarán en mi corazón.

Y que prometo llegar, para jugar por siempre…

PL

Estándar
Escribología

Cigarro y vodka

Primer cuadro

María está sentada sobre un montón de libros y hojas arrancadas. No lleva zapatos y ha extraviado la mirada cálida. Sobre las manos tiene una pequeña esfera brillante, a la que se aferra por “algo” sentimental.

Segundo cuadro

En una calle solitaria, con un ligero aroma a madera, un hombre, cuyo nombre no conocemos, que viste un traje de sastre oscuro, da vueltas en medio de la nada, como buscando algo. De repente se para frente a un árbol viejo y deja una nota enrollada entre las ramas.

Tercer cuadro

Sandro, un pequeño de casi 6 años, deja caer sobre su camisa un vaso con leche al notar que había sido observado por un perro que se escondía debajo de un vieja camioneta Mitsubishi.

Muy atrás en el tiempo…

Las risas, los tragos de vodka y ron, y los juegos de azar forman parte de la rutina de María, quien usualmente era vista con largos y elegantes vestidos de colores fuertes. Su duro carácter reprimía los comentarios de los hombres más poderosos y atraía la envidia de las mujeres más bellas.

Cada día después de las seis, María encendía un cigarrillo pero no lo fumaba; por el contrario, lo dejaba en el cenicero, que estaba sobre la mesa de noche del hotel, hasta que se acabara y su aroma invadiera la habitación.

Cuando este se consumía, María agarraba su sombrero con plumas blancas y negras, y salía del lugar. Tomaba el mismo taxi que había tomado durante tres años y le decía al conductor “Ya sabes a dónde voy”.

Así siguieron pasando los próximos ocho años, hasta que el piloto escuchó que de la boca de María salía: “Déjame cuatro cuadras abajo de donde siempre y vete. No vuelvas por mí y si te preguntan, nunca nos vimos”, y así lo hizo.

Él había guardado tantas dudas durante los últimos diez años, pero su fidelidad y respeto le habían impedido hacerlas y revelarlas.

Este hombre, muy en silencio había notado que en los últimos meses María ya no usaba los largos vestidos y el olor que compartía ya no era de cigarrillo, sino de medicina. Se había preguntado si tal vez hablarle o debatirle la última petición podría servir de algo para calmar su ansiedad y si ir a buscarla era una opción. Esta última la rechazó rotundamente.

Ese día había sido un 10 de julio…

Después de casi cuatro años, el conductor seguía buscando señales de María. Escuchaba la radio a las tres y veía las noticias a las ocho de la tarde; además, compraba los matutinos de todos los medios posibles en busca de una señal. Sin embargo no se había atrevido a volver por dónde la había dejado.

Dos años después, se armó de valor. Le colocó la cadena a su pastor alemán, se puso sus mejores galas y subió a su camioneta con un cigarrillo entre los labios. Condujo hasta dónde la última vez, estacionó el viejo carro y se bajó, pero no sin antes soltar la correa de su compañero.

Se metió la mano sobre la bolsa del saco y dio vueltas por el lugar. Un recuerdo vago invadió su mente y pensó que tal vez María podría seguir allí.

De la bolsa sacó una nota que colocó entre las ramas de un viejo pero fuerte roble. No vio a ningún lado, llamó a su perro, que había permanecido escondido bajo su carro y se fue.

El taxista había escuchado soplar al viento centenares de veces, pero en esta ocasión estaba seguro que el viento le pedía que se fuera y no volviera a hablar de lo ocurrido…

En su regreso, el hombre recordó haber escuchado el grito de un pequeño y ver hojas a medio escribir en un callejón al que se negó a entrar. Volteó a ver a su perro y lo cuestionó como si este le fuera a responder.

Después de meditarlo, se venció y se prometió dejar a su amada María en el pasado, aunque su recuerdo fuera cada vez más latente.

Estándar