Escribología

El camino hacia adentro

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Huesudos corceles giran sin rumbo

se adivinan en el mismo punto sin sorpresa

danzan vivaces, sin encontrar fin al goce o al infortunio

salvajes. con la melena siempre altiva.

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¿Qué se toma cuando se siente el pecho azul y la cara aguada?

¿Qué se toma cuando los ojos no se quieren abrir, cuando se quiere huir de uno mismo?

¿Qué se hace  cuando la única salida es hacia adentro?

¿A dónde se tira todo el plomo acumulado, cuando el centro de gravedad se tambalea, y los cubiertos y los platos se quiebran contra la pared?…contra la pared, contra el piso, contra tu cuello. Y caminas determinado sobre lo roto, esperas que sea corto el tramo y vas por pasos…lentos pero seguros, hay algo seguro

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Después de la lluvia huele a tierra mojada, los carros pasan tirando agua…esa frescura se queda conmigo.

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Los corceles agotados se adivinan otra vez en el mismo punto, con pasión atraviesan distancias infinitas y muerden la cola al primero que a su vez muerde a uno en el mismo carrusel macabro.

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