Escribología

El invierno

Estaba pensando en ti, en el día que nos conocimos. Dos completos extraños en medio de cuatro paredes infestadas de personas, que luego desaparecerían uno a uno.

Tu sonrisa fue tu carta de presentación, la timidez y malos chistes fueron la mía.

Dos individuos tan apartados del molde, tan lejos de lo que la sociedad solicita.

Fantasee con nuestro futuro desde el momento que salió una palabra de tu boca, estuve deambulando por esos pasillos con la esperanza de volver a soñar contigo, esperando que te dieras cuenta que a quien buscabas era alguien como yo.

Trate de matar esa esperanza, mis sueños, mis ganas. Pero ese festival, esa canción, esa primera foto de muchas fue el ancla perfecta para que mi barco jamás zarpara.

Me conformé con solo verte reír, llorar, soñar.

Hasta que la autopista y el alcohol nos hicieron aterrizar y fusionarnos con ese primer beso, ese beso que daría inicio al incendio que consumiría nuestras vidas.

Por un momento pensé que estaríamos juntos para siempre, eso es parte de soñar. Pero luego vino el invierno, con todas esas lágrimas que helaron mis nervios, mis sentimientos y tus ganas.

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