Escribología

Viaje

Al salir, comenzó a caminar por la calle más larga que se ha conocido, buscando en su mente retorcida un pensamiento claro, limpio, tratando de olvidar el frío, el silencio.

El aire le quemaba el rostro y las manos, pero el alcohol disimulaba esa sensación, sus pasos fluían uno tras otro pero su mente seguía atascada en el fango imaginario que lo asfixiaba.

El humo se había disipado, pero la caída se prolongaba en un precipicio inimaginable, el encendedor le regalaba más humo, su andar nunca cesaba.

Sus pensamientos se marchaban y después de mucho lo dejaban en paz, uno a uno se iban, ya no caminaba, ahora volaba, el vórtice en un espejo consumía su espíritu, pero le importaba muy poco, su alma tenía tranquilidad.

Llegó más alto que las nubes, el infinito lo esperaba, azul y estrellado, dibujando un mundo dorado, por fin perdido en el multiverso…

Así viajaría unas horas, hasta que llegara el momento de aterrizar poco a poco, no tenía más opción que regresar al mundo real, que suele ser malo, falso o loco, pero es real, real…

PL

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