Escribología

Recuerdo la primera vez que te vi;
tan etérea, tan sagaz, tan inefable, tan tú.
El cielo se caía en miles de pequeños kamikazes,
ya era muy tarde para mí, me dirigía sonámbulo hacia ti.

¿Acaso eras tú la que curaría todas mis heridas?
¿sería yo quien abriría las tuyas?
Susurré en tu oído,
bajo el efecto de una limerencia.

El sonido amplificado desapareció,
el tiempo parecía ralentizarse,
de pronto la lluvia…
ya no quería besarse con el suelo.

Tu sonrisa se impregno en mi alma,
algún día tus labios cerrarían el pacto que tus ojos iniciaron.  
Mis miedos cayeron ante ti,
algo tan efímero, tan irreal, tan fugaz.

Atesore ese momento en mi corazón,
aun desconocía que aquel sentimiento era algo más,
era algo jodidamente especial.

Era la primera vez que veía la incandescencia en este abismo,
era la primera vez que pensaba en algo inmarcesible,
era la primera vez que despegaba los pies del suelo.

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