Escribología

Distraída

Tus ojos me seguían y en mí se perdían; yo, distraída trazaba un horizonte paralelo e ignoraba tu mirada.

Sin saberlo compartimos aliento. Tú me abrazabas en silencio, sin tocarme por el temor a que me alejará.

Yo disfrutaba hablarte, compartirme contigo. Me gustaba saber que en el asiento de atrás estaba aquel tierno gigante que me hacía reír a cada instante.

Oh, cuánto quisiera volver el tiempo y voltear, voltear para fundirme en el turquesa de tus pupilas y por fin llegar a dónde, con tanto amor me esperaban.

Nuestras estaturas eran dos opuestos que se nivelaban con el peso de nuestros sentimientos; tan puros, tan sinceros, tan nuestros.

Inclinabas tu cabeza hacia abajo, me buscabas; por esas ganas de ver mis rulos danzar al compás de esta voz que te hacía sonrojar. Mientras yo, elevaba mis ojos y allí, en lo alto, te encontraba; tú siempre estabas.

La distancia que nos separaba la borrábamos son una inocente sonrisa que se dibujaba en los dos al momento de intersección. Sin fijarme, mi corazón saltaba al verte pasar, y se estremecía al escucharte hablar.

Oh, cómo quisiera regresar a esa época en donde en ti había un cálido hogar. Cada tarde salías a ver el sol pasar, a la espera que esta pequeña llamará a la puerta.

Lo hice, llamé, pero fue tarde, tú ya veías hacia a otra parte y yo me quedé sola, despidiendo la tarde.

-Amarela-

Estándar

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s