Escribología

Antes del atardecer

Ni las lágrimas me salen, mucho menos las palabras para mostrar lo que llevo dentro.

Es duro pensar en todo lo que pudo cambiar si tan solo hubiéramos sido valientes y saber que esa era nuestro única oportunidad de estar juntos. Pero éramos jóvenes y pensamos que la vida nos permitiría conectar con más personas en el futuro. ¡Qué tontos e ingenuos fuimos! pues han pasados los años y aún sigo imaginándote cuando doy un beso. Cuando abrazo por unos segundos de más a alguien.

Te sigo imaginando en sueños y a veces me estremezco al ver a alguien con tu altura o cuando en otra persona se dibuja la forma en la que tus ojos se hacía más pequeños al sonreír.

Hay momentos, justo antes del atardecer, cuando entre las nubes se cruza tu recuerdo o esos pequeños detalles que dejaste grabados y escondidos en lo más oculto de mi ser: la forma en cómo, suavemente tocabas mi rodilla, o aquel beso en el hombro izquierdo.

Es en esos instantes donde resuena aquella vez que susurraste que me querías. Llegan sin previo aviso esas cosas insignificantes que en ocasiones quisiera que se borraran pero siempre vuelven.

Va cayendo la noche y cada vez que salgo al patio nos veo abrazados, sin ganas de soltarnos porque la conexión que sentíamos era algo que daba vida incluso en la oscuridad.

Odio pensar que sigo guardando la esperanza de volver a hablar contigo de esto; que podremos platicar y ponernos al día sin rencores, quitándonos toda la piel que le hemos puesto a las cicatrices de lo que sentimos.

Vernos la sangre pasar por las venas y arterias, los pulmones sostener los suspiros que acumulamos todo este tiempo y por fin exhalarlos. Vaya idea loca la que sigue latiendo, y en cierto punto hoy me enoja verla de pie.

Quisiera poder ver cómo sería todo si hubiese pasado de diferente manera. Juro que te habría dicho que te amaba las millones de veces que las callé, te tomaría de la mano y te abrazaría por un año entero, te besaría cada lunar y peca de tu rostro y aunque ambos sabemos que los ojos no dicen nada, los vería fijamente para que los míos les confesaran que en ellos se pierden.

Pero de nuevo, ya llegó la noche, y este es otro texto que se queda con las ganas de hacerse realidad.

Amarela

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Golondrina

Ligero pero preciso es el vuelo de la golondrina de mayo. Esa que encuentra en casa su refugio de la lluvia y el calor del hogar que con amor y esfuerzo construye cada día.

Es allí donde contempla el ocaso al finalizar el día, pero también es donde al ver los primero rayos del sol salir toma fuerza para seguir.

Oh golondrina, ¿a dónde te llevarán este año tus alas? ¿por qué vientos volarás mañana?

Por favor, mi querida amiga, no olvides volar por aquí cada que puedas para contarme tus aventuras y las bellezas que tu Creador te permite vivir.

Ve, recorre el amplio cielo y lleva esas historias de esperanza a cualquier ser que las necesite.

Con amor,
Tu flor de alhelí.

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Planes, compañías y futuros

La indiscreción de los planes
la certeza de compañía
el cambio de futuro por hacer

La desgracia de los planes
la soledad de la compañía
cambiar el futuro por fui

La mierdera de los planes
el miedo a la compañía
cambiar el futuro por quizás

La inconsistencia de los planes
la culpabilidad de la compañía
cambiar el futuro por deber

La inestabilidad de los planes
la incertidumbre de la compañía
cambiar el futuro por ser

El caos de los planes
la porquería de la compañía
cambiar futuro por creer

La presión de los planes
el asco de la compañía
cambiar futuro por mantener

¿Qué plan,
compañía
y futuro
se puede tener en un pandemia?

… mejor pasemos a la cadena nacional …

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Llegará

Y llegará el día que tendrás tu pared para escribir tus locuras, tus tazas de peltre, mi perro y sobre todo me tendrás apoyándote a tu lado, será el día que secará la arcilla de un esfuerzo que modelamos juntos.

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800 lunas

Ella: Suelta mi mano, ya llueve.

Él: La noche esta muy oscura, los relámpagos me asustan, no te vayas.

Ella: (le suelta la mano) no imagino mi vida contigo…

Él: Esta bien, cada quien con su corazón… Y punto.

Yo: Solo los vi alejándose uno del otro, mientras por mis ojos pasaron 800 noches llenas de lluvia y truenos.

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Agonía.


No soy poeta, cultivo pero te hago un poema, de lo que siento y también de lo poco que digo, tengo fe en poder mover cualquier montaña, pero también las mueven las personas que engañan.

Es normal no ver nada a tu alrededor, te hostigas mucho, solo encontraras rencor, me diste un obsequio lo acepté hay perdón, pero decime si hay luz cuando encuentro decepción.

Te vi la cara de un animal asueto, no te dije nada solo pensé acepto, no te creo nada, lagrimas borradas, lo único que quiero es reírme a carcajadas.

Por el momento escuchar tu lo siento no me sirve, me estoy manteniendo siempre rígido y firme, no me delato x2,
por más que me quieras hacer un puto maltrato.


La muerte llega y la vida no espera.
La vida espera que la muerte llegue,
La muerte no quiere que la vida crezca.
La vida no quiere a la muerte cerca.

Pongo mi mente en blanco soy un tumor, solo soy algo que la gente simplemente no quiere, pero que más da, no soy único, tal vez estupido, pero eso ya me da igual.

Lo que siento creo que ya no me importa, si uno mismo sé ahorca con su misma soga, sin ayuda, que intolerante, no soy paciente, solo un arrogante.

Ya no se si llorar con mi sangre bajo de la piel, te tueve cerca pero sin poderte querer, me acoste bese el piso, te olvide, y en mi sueño con otro volviste aparecer.

Superar este dolor está algo difícil, no por olvidarte si no por volver a querer, pintar tu nombre en pared como grafiti, luego tacharlo con x y escribir perder.


La muerte llega y la vida no espera.
La vida espera que la muerte llegue,
La muerte no quiere que la vida crezca.
La vida no quiere a la muerte cerca.

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