Escribología

Debes saber

Hoy quiero que sepas:

Cuando partí aquella tarde, dejé fragmentos de corazón en cada escalón hasta el noveno nivel.

Cuando llorabas, el silencio hizo una implosión catastrófica, que dejó al vacío tanto que se había construido.

Esas tazas de café sin consumir, una cama y un balcón, tu olor, tu sabor, ausencia y silencio.

Cerré mis ojos, puse mis manos sobre la cabeza, desangrando momentos, lamentando deciciones, rompiendo el umbral de aquello que estaba tan aferrado a una realidad de vida.

Al pasar el tiempo aunque detestes iniciativas, lanzaste el salvavidas, sin la certeza de efectuar un rescate, pero aún así me has devuelto la vida.

Debes saber que soy tuyo, aférrate cual propiedad se defiende entre balas y caídos.

No dejes que los pasos recorridos, hagan llagas en los besos, no dejes que las lágrimas, empañen de nuevo la luz de la mañana.

Mírame estoy aquí no tan entero, un tanto lastimado, pero toma mis heridas como garantía de entrega, toma mis ocasos mientras esperas amaneceres en mi pecho.

Toma mi mano y rompe mis dedos, porque ese dolor jamas va a compararse si le faltas a mi vida.

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