Escribología

aunque no me creas

Ojalá me creas que no planeaba una venganza tan cruel

pero tu me diste la libertad

de volverme a enamorar

dijiste palabras crueles pero liberadoras

dijiste que no era la persona que querías a tu lado

y todo el tiempo me negaste tantos besos

me negaste tu tiempo y tus ganas

y me dijiste adiós diciendo que era lo que necesitabas

sentí que a pesar del amor que daba,

no te hacía ningún bien

y ese día te dejé ir

y a pesar del amor que sentía por ti,

decidí seguir,

igual no era la primera vez que me tocaba

y sí, ahora hay alguien más

alguien que me regala sonrisas

y que se siente bien conmigo en sus brazos

que toma mis manos

que me regala su tiempo

por placer

y aunque no creo que sea algo que dure más

de lo que duramos tú y yo

es refrescante sentir el interés

y el deseo que tiene alguien

de compartirse conmigo

y no pensaba decirte

y no pensaba echartelo en cara

pero algunas cosas no pueden ocultarse

y lamento que te sientas herido,

pero ojalá me creas

que no fue ninguna clase de venganza

ni pensé en ti, para variar y eso fue bueno

no puedo añorar algo que no quiere ser mío

pero si puedo disfrutar lo que tengo en este momento

y eso, no eres tú….

Estándar
Escribología

Otros versos

No sabías que tu adiós devolvía la libertad

creíste que dañarías, pero no sabías que habías hecho

suficiente daño ya, estando y no estando aquí

esa noche, tus palabras cayeron como un bálsamo

ya lo veía venir y lo esperaba

lo deseaba casi

volver a vivir en libertad

poder acurrucarme en otros brazos

poder desvelarme en otro cuerpo

poder sentarme tranquilamente

mientras otros labios me besaban

y no sentir tu presencia y tu ausencia

siempre ahí, siempre lejos

olvidé por un momento cómo se sentía

ser libre de ser

por querer quererte

por querer que te sintieras pleno

y por querer creer que el destino

había cumplido su misión con nosotros dos

pero esa noche dijiste adiós

y mi corazón latió tranquilo

y te dejó ir sin miedo y sin pena

y se permitió escribir nuevos versos

y se permitió, volver a sentir de nuevo

volver a latir otra vez

Estándar
Escribología

Lágrimas

A veces no puedo contener mis lágrimas

se rompe el corazón y duele

siempre duele

aunque uno no quiera

aunque uno quiera fingir que nada pasa

algunas veces,

las lágrimas quieren salir

y se atoran en la garganta

y empañan la mirada

y aunque se contengan,

duelen

duelen cuando te alejas

duelen cuando te dejan de querer

duele cuando ya no te miran con amor

y entonces, cómo se supone que

se puedan contener las lágrimas

cuando todo duele tanto

cuando tantas cosas duelen juntas

y sientes el nudo que no te deja respirar

y te oprime el pecho

y tu mirada triste

te pide a gritos que dejes las lágrimas salir

que ya sanará todo

que cuando las liberes,

lavaran todo, todo el dolor que sientes ahora

Estándar
Escribología

Noches de tormenta

Hay noches de tormenta en mi cabeza.
No hay nada más claro que la insertidumbre de mañana.
Encontrar un molde dónde adecuarme sin que la masa de las galletas sobre ni falte.

Hay noches de calma…
Cómo la playa vacía, como dos píldoras que eliminan el oleaje y me mandan a dormir.

He tenido noches de tantas, noches de Luna y de oscuridad.

Aunque siempre me ha gustado más el amanecer con la esperanza del canto de los pájaros y esos rayos de sol que me devuelven al presente,

Las noches cubiertas de silencio siempre han ayudado a afinar la voz de esos pensamientos que me irrumpen como truenos.

Pero, quizá esta vez prefiera la noche,
Los susurros
Y a dormir.

Estándar
Escribología

Solo un momento

Ven, solo un momento

quédate ahí

déjame pensar que nada a cambiado

que sigues siendo ese hombre que me ama

que adora tenerme entre sus brazos

y que en medio de mi caos, encontró el paraíso

deja que me crea esa mentira

que crea que aún hay mucho tiempo por delante

para vivirnos

que aún nos quedan ganas

que aún podremos darnos todos esos besos

que hemos dejado para luego

que el calor aún te quema cuando me ves

déjame creer que estando lejos de mi

me llevas en la piel

que las palmas de tus manos, preguntan por mí

que tus labios me extrañan

y que tu corazón aún late al compás de mis pisadas

dime que sí, que es cierto,

que aún arde el fuego,

que no todo son cenizas

que aún la luna alumbra tus sueños conmigo

ven, solo un momento,

deja que me crea esta mentira

Estándar
Escribología

Perdiste…

detrás de una muesca desde los adentros empuja,

un destello da descanso y continúa…mortifica…

apegada a la lluvia que intensifica,

testaruda vuelve y atrofia cual estrategia ilusa

la esperanza…petrificada se ofusca

pero…¿Qué no es menester humano que la busca?

ataviada en sus tareas existenciales

mientras agresiva punza el signo de vida

pero cuando en ausencia más pura,

no hay inquietudes que se luzcan,

el absurdo concepto de sentirse palpable

se esboza fuera de los intrincados laberintos al frente

entonces no duele la precariedad, el pasado o el futuro

entonces somos entes flotantes casi divinos

embadurnados en la gloria y aún así condenados

inconscientes, sabios, vivos e ilusos

entonces duele, y petrifica…

y masticamos con voluntad prolífica

la mismísima fuente de miseria

y queremos conocerla profundamente

enredarnos en sus cabellos gruesos y complejos

es sabio, es triste, de repente enriquecedor y también adictivo

es lucha intensa, meter los dedos y vomitar la negra hiel

¿cómo olvidar que existes en estas coordenadas y en la hora que dice el reloj?

entonces hay un destello de luz

¿Cuánto tiempo me distraerá esta vez?

soy parte del juego otra vez

soy infinito, iluso y precioso…

Estándar
Escribología

Nuestra celebración

Carta de cuarentena #9

(Esta carta de la dedico a vos, cumpleañero no cumpleañero).

No recuerdo cuando empecé con esta tradición de felicitarte un mes antes de tu cumpleaños. Tengo presente que el primer año fue por error. Talvez estaba muy nerviosa de hacerlo que perdí la noción del tiempo. Quería ser la primera en saludarte, desearte todo lo lindo y que pasarás un día lleno de abrazos. Lo hice, pero con 31 días de antelación. 

Me respondiste muy amable, dijiste que me agradecías pero que era en diciembre. Solo pude llorar de la risa y ver cómo nacía una fecha especial entre los dos. 

Desde ese momento, todos los años te escribo el 11 de noviembre, asegurándome de ser la primera persona que celebra tu vida. Parece tonto, pero realmente lo disfruto. 

Hace tres años lo olvidé y me escribiste sorprendido del por qué no llegué puntual a nuestro encuentro. Lo enmendé tres días después, pero se quedó un vacío en el calendario del 2017. 

Las distracciones de ese tiempo ya se fueron y no van a volver, así que hoy sumamos otro año más en celebrarte un mes antes, y es que quizá, eso hace que el atardecer de cada 11 de noviembre se llene de colores más vivos. 

Aquí te dejo mis felicitaciones y gracias por seguir viniendo puntual a este falso cumpleaños que significa tanto. Que los momentos duros que has pasado este año no apaguen tus ganas de salir a comerte el mundo, que las personas que no están a tu lado fisicamente las sientas en cada paso que das y que no olvides que siempre estaré esperando pacientemente a que vengas a contarme tus aventuras. 

-Amarela-

Estándar
Escribología

Temores

Tengo miedo de decirte adiós.
Que por fin tomes la decisión de alejarte de mi lado.
Con tus recuerdos en mi cabeza indecisa y un remolino de emociones que desequilibran el palpitar de mi corazón.

Quedarme con este sabor a café amargo en los labios, sabiendo que lo he dejado hace ya algunos años.

Tengo miedo de seguir sin ti,
de extrañarte en la ausencia de tus brazos.
De llorarte esos ojos caramelo.
De soñar con tu voz.

Tengo miedo de olvidarme de cada verso y minuto a tu lado.
Tengo miedo de dejarme ir también.
De tomar un rumbo diferente y de saber que estaremos bien.

Tengo miedo de que olvides y me dejes en un baúl lleno de polvo.
Que me encierres con todos los planes que hicimos juntos…
Y que los hagas con alguien más.

Temo que pasen los años y te encuentre por la ciudad sin saber cómo saludarte.
Temo mucho que este sea un adiós definitivo y me quede con la duda de lo que habrá sido de ti.

Este vínculo afectivo me deja con tantos sinsabores, con tantas dudas del hubiera y pienso en qué nos faltó para cumplir los sueños de esos jóvenes que se deseaban la vida… Pero acabaron en una mirada fría, media vuelta y avanzar.

Estándar
Escribología

V… así, a secas

Él era mi Diablo Guardián, no por ocultismo sino por mañoso y astuto como yo.

Me enchispaba esa manera suya y peculiar de inducirme al pecado, de llevarme al paraíso ida y vuelta con sus palabras.

Él, me hacía sentir protegida y tan querida que no podía pedirle más a la vida.

Más que desearnos, nos queríamos y eso era como amarnos en silencio desde la esquina de cada quien, siempre ajenos.

Aún soñando e imaginando una vida juntos, esa que jamás sucedería, pero que era una ilusión que nos hacía sentir vivos a los dos, de esos amores inmaduros de colegio.

Pero a diferencia de esas fugaces ilusiones, lo de nosotros tenía bien puestos los pies sobre la tierra y sabíamos dónde estábamos, en qué y a qué nos arriesgábamos.

Pero no, no nos importaba asumir los riesgos con tal de seguir en esa complicidad, solo queríamos vivir el momento: “Nuestro momento”.

V

Estándar