Escribología

Aprendamos

Quiero que aprendamos que no nos necesitamos.
Viviremos como vecinos un tiempo y otra época estaremos en los extremos del mundo.
Y no nos necesitaremos.


Bailaremos junto a otras personas y lo disfrutaremos.
Porque un día aprendimos a soltarnos.


Nos romperán el corazón en mil pedazos y quizá no será fácil sanar.
Pero en medio del caos, no nos necesitaremos.


Nos amamos en el hoy, pero no nos necesitaremos en el mañana, porque no sabemos como será.


No nos necesitaremos porque disfrutamos nuestros momentos como amigos, que nos ayudaron a crecer.
Sin remordimientos.
Sin arrepentimientos.
Con riesgos.
Con valentía.
Con amor.
Y con grandeza.


Así que, enséñales a las personas a vivir sin ti, desde ahora.

Estándar
Escribología

Tu compañía me hace bien

Tu compañía me hace bien porque para darme un consejo no me escribes millones de párrafos, con dos palabras me haces sentir que soy el mejor ser humano del mundo y con una frase la persona más fea.

Tu compañía me hace bien porque me enseñas a ser una persona que hable menos y escuche más.

Tu compañía me hace bien porque hemos aprendido que un “juntos por siempre” no existe. Si no solo la libertad de amar a pesar de la distancia.

Tu compañía me hace bien porque aunque no tengo la menor idea de como será el futuro, si comparto cada aventura contigo no le temeré a nada.

Tu compañía me hace bien porque he creído junto a ti con todas mis fuerzas que los sueños dan vida.

Así que cada vez que leas esto , quiero que tengas por seguro que tengo tanta fe en ti, para saber que un día entenderás que todo lo roto que nos tocó sanar valió la pena y nos permitirá volar.

Pd: creo que tú me haces bien.

Estándar
Escribología

Solo yo: Desde cero

Quizá te equivoques por volver a empezar.

Quizá no se cumpla al pie de la letra.

Quizás a medio camino te darás cuenta que no era lugar para ti .

Pero ten por seguro que:

Quizá sea la mejor decisión de tu vida.

Quizá te encontraras en el momento correcto rodeado de las personas correctas tal como lo soñaste.

Quizá si era el cambio que necesitabas.

Quizás empezar desde cero de nuevo, nunca fue mala idea .

Porque, aunque el comienzo sea nuevo, tu eres quien no le teme a un quizá.

Pd: creo en ti.

Estándar
Escribología

Sobredosis de realidad

No tengo ni la menor idea de como empezar con este texto, de lo único que si estoy segura es del miedo que hace unas horas mi mente experimento como un remolino.

Soy parte de la generación que según muchos empresarios han definido como: “jóvenes holgazanes sin futuro”. Uno de mis peores miedos era convertirme en parte de ese tabú, parte de ese grupo de personas que solo están dispuestas a robar oxígeno en esta caótica vida.

Aunque lamento admitir que por un momento creí que si tendrían razón, empecé a analizar que, si tanto insistían que todo lo que lograríamos alcanzar, era por ayuda de nuestros padres, quizás estaban en lo cierto. Mi mente inicio la guerra dentro de mi cerebro: en realidad valdría la pena esforzase por cumplir sueños y metas, si todo se podía alcanzar con una petición a los consentidores padres de este nuevo siglo. Concluí que no lucharía y es así como la guerra en mi mente la gano la mediocridad y el conformismo.

Acabo de descubrir que la mediocridad solo es la ilusión de una vida plena, una farsa. Con pocas palabras mi madre supo darme una sobredosis de realidad y como un remolino su discurso me hizo despertar, descubrí que:

  • mi vida ya no puede seguir con los planes perfectos que tanto había ideado.
  • para alcanzar mis sueños debo sacrificar mucho más de lo que un día imagine.
  • la vida solo es para quienes no tienen excusas.

Aún no tengo la certeza si lograré mis locos sueños, pero desperté después de la sobredosis un poco mareada por todos los problemas que están apilados como libros en mi habitación y no sé como afrontarlos, pero segura que no ya no soy parte de ese tabú.

Att: niñez del siglo 21.

Estándar
Escribología

Promesas vacías

No me encuentro en el lugar donde creí que estaría hace unos años, analizo una y otra vez, el porqué de mi decepción y parece que todo apunta a que fantaseé con una promesa vacía: la cima, pero no el fracaso.

Solo puse mi esperanza en las palabras de quienes me educaron para ser parte de: “Algo”

Mi hogar estuvo lleno de amor y compresión (con poca corrección), no me quejo de estos detalles, en realidad le agradezco a la vida por crecer en un hogar donde me inspiraron a soñar y a creer en un mundo mejor, aunque admito que mucho de estos elementos, no está bien.

No digo que creer y soñar está mal. Al contrario, creo que cada día necesito personas que me motiven a hacerlo. Lo que, si pienso que está mal, es que nunca me explicaron las letras pequeñas que van en los contratos de los sueños.

Me dijeron: ¡Tú puedes!

Pero no me explicaron: a veces deberás dar más de lo que crees que tienes.

Me dijeron: ¡Serás la mejor!

Pero no me explicaron: para ser el mejor deberás hacer sacrificios y renunciar a tu comodidad

Me dijeron: ¡Sueña con lo imposible!

Pero no me explicaron: alcanzar lo imposible requiere que lo intentes más de 100 veces.

Quizá me di cuenta un poco tarde que:  el fracaso es parte del éxito, un intento nunca es suficiente porque cien de ellos son los que marcarán una diferencia, el trabajo es parte de la victoria y los días alegres son los sucesores de los días lluviosos.

Me llevo algún tiempo aprender que un sueño es lo bastante grande cuando nacen nuevos en él, pero creo que asimilé la lección: la cima solo se puede alcanzar cuando los fracasos son los escalones para llegar a ella.

Att: niñez del siglo XXI  

Estándar
Escribología

Solo yo

Anoche soñé que éramos niños.

Reíamos con todas nuestras fuerzas (capaces de causar una explosión galáctica).

Éramos seres sin preocupaciones del que dirán y dueños de nuestro mundo.

No éramos esclavos de cosas tan estúpidas como un like, un comentario o de la opinión de un tonto mortal.

Querido yo, anoche soñé que éramos libres.

Estándar