Escribología

sin corrección

Que sea un cuento, una obra de teatro, el guión de un personaje que nunca existirá, que sea una maquina del tiempo, una de tantas que ya hemos visto antes en televisión, que sea el dolor del pasado, o el amor que se quiera encontra en el futuro. pero escribir, sin pausas ni lamentos, sin dejar espacios abiertos para el raciocinio y que la corrección del texto venga después. solo escribir y seguir escribiendo, no sin proposito pero si.

VOLVER A ESCRIBIR.

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Soles de medianoche

Me haces recordar cuando era un niño, uno que se emocionaba al perseguir luciérnagas entre el colchón y las sábanas, ese brillo que no deja dormir.

Lo recuerdo.

Decenas de pequeños soles moviéndose contra el soplo del viento. Porque en la oscuridad de la noche, ellas siempre volvían a casa.

Eran rebeldes como yo.

La naturaleza tiene su propio lenguaje para nombrar las cosas. Y creo que los humanos no hemos hecho un buen trabajo al traducir la palabra. Rebelde.

Así como tú, tú y también tú. Yo no olvido los destellos a medianoche, ya no en luciérnagas que persiga, pero si en letras que también me proveen de luz, que me hacen viajar a través del viento y la vida, dejándome estar un corto tiempo, de nuevo en mi casa.

En nuestra casa.

En el 21-12 de la calle Noel.

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Algo perfecto

Callaría el grito si supiera de dónde viene, a ayudaría a cruzar la calle a ese anciano si supiera a dónde va, y en dónde es que yo estoy ahora.

Mis ganas de ser invisible por fin han sido suficientes, la gente en la avenida transita por ahí, atravesándome, con una tranquilidad que me asusta. El no estar ahí, eso me asusta.

Ya los ancianos no me necesitan para cruzar calles, y los gritos se han quedado sin voz.

Como quisiera que lloviera, eso haría de todo esto algo perfecto.

Me he quedado una cantidad incontable de horas humanas esperando hambrienta, solo para saciar mis ganas de ver las gotas caer.

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NOEL

Me golpeas y me acaricias.

Me golpeas y me acaricias.

Me golpeas y me acaricias.

No sé si en todo ese odio que me tienes, de pronto te invade la culpa ¿Cariño quizá? O si en todo ese amor que te provoco se cuela un poquito de ¿Desprecio?

De todas formas, gracias por iluminarme en las noches y dejarme escribir.

Noel 2112

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El amor caduca

El aliento se consume, la esperanza, las ganas y la fe.

Aparentemente surge una señal de vida, cuando esto pareciera terminar, pero yo sigo sin poder entender.

El amor caduca, como una lata de comida, que debió comerse cuando aún era buena para el cuerpo.

A veces las ideas sobran cuando te digo que te quiero, no sabes en qué medida, y yo, no sé por cuánto tiempo.

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Flor

Danzantes espíritus, habitantes de este suelo. 

Brotando incesantes, combatientes en horas de duelo. 

Eres instrumento que acompaña al amor naciente. 

Y vas provocando el deseo de actuar en un corazón valiente. 

Actúas como un sentimiento que se entrega en la palma de la mano. Con mensaje impalpable. 

Nacidas y vestidas, alimento de abejas son. Y aún así, desafiantes combatientes. 

Espinoso armamento de la naturaleza, siempre intentando abolir en tu mirada la tristeza. 

Como pequeños indicios, anunciando que el alma del mundo aún vive. 

Siendo como el aire causante del fuego que algún día te cautive. 

Vas y vienes sin interés de tu nombre. 

Desafiando la época, el habla y la historia. 

Inyectando esencias en la piel y la memoria. 

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Luna

Cruzando los cielos, mostrando el camino, afable y sigilosa cómplice de mi destino. Misionera en búsqueda de paz y consuelo, ven, deja que te vea esta noche te pido con desvelo.

Dichosas las  nubes que  están junto a ti. Aunque el alba amenaza anunciando tu pronta ausencia.

Son los aires helados y mi piel fría, la señal de tu llegada.

Tus canciones y aliento congelante, musitan en mi cuerpo ya distante. Dominante del cielo nocturno eres proclamada.

En lo alto, vigilantes las estrellas te acompañan, ejércitos de grillos le cantan a tu sabiduría.

Y ante ti, estando de pie, muy lentamente se va sentando mi alma.

Viendo al cielo también quisiera ser una estrella fugaz, y vestida con la luz de una nueva luna, suspiro y digo: Luna… eres una musa eficaz.

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Dragones en silencio

Los desiertos están llenos de tu ausencia, como carentes están los mares de mis sueños, sueños que solo tú has podido venir a levantar. Como quién despierta al enorme dragón valiente, tan valiente que había preferido dormir para no lastimar a nadie.

Eres la arrogancia de mis suspiros, la pasión en mis delirios, el sueño que no concibo si cierro los ojos. Eres lo que aqueja mi alma, lo que quieren mis manos, porque mi cuerpo te pide, porque mi alma te añora, en prisa o en calma, unos cuantos compases por unas cuantas horas. Nuestra cama es el tiempo, nuestra música el alimento, tu voz me desviste la tristeza y la deja volar con el momento.

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Memoria

Mis manos tienen memoria, solo cuándo estamos a solas. Sentadas en la arena del tiempo, separando el cielo del infierno, porque de vez en cuándo, les gusta juntarse.

La mentira mayor es la trampa del alma cortada. O ¿Será qué en verdad esta cortada y es por eso que duele tanto?

Solo sé que mis manos tienen memoria, porque estoy segura que en invierno, te he tocado más que la curiosidad. Esa memoria que no me hace ser mejor, que no me hace ser peor. Pero estando de vuelta con mis manos en tu cuerpo. Me haces ser yo.

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Quisiera atrapar tus palabras

Quisiera atrapar tus palabras en un frasco de cristal, y verlas durante la noche, como pequeñas luciérnagas de oro, dando luz en medio de la oscuridad, bailando para mi, solo para mi.

Quisiera atrapar tus silencios en mi almohada, para que me acompañen cada vez que duermo, como a mi me gusta, sin decir nada, acompañándome, sin decir nada, solo estar así, junto a mi, sin más.

Quisiera atrapar tu alma, atraparla para que la mía ya no esté tan sólita.

Quisiera atrapar tus verdades, y que me golpeen antes de hacerlo, para después recordar porque es que te amo tanto.

Quisiera atrapar tu desanimo, arrojarlo al río, y que los dos tomados de la mano, veamos como se va hundiendo, como plomo, porque es piedra que pesa y no sirve.

Quisiera coincidir con el destino de las almas, con lo dulce de la Mar, con lo perdido del tiempo que no esta perdido, con la lluvia que nos lava la cara, con lo verde de los arboles secos, con la risa de los niños traviesos, y con lo naranja del cielo azul.

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