Escribología

De música y algo más

A veces cuando converso con personas y llegamos a esa parte de los gustos musicales, siempre me preguntan que cuál es mi favorita.

Nunca tengo palabras para contestarles, es que no soy un género, un tipo, un cantante o una letra.

Soy más de una esencia que de otros aspectos, creo que nuestra perspectiva sobre las personas también debería ser así.

Ya sabes, estar con alguien más allá de elecciones, atributos, intereses, sino de querer y aceptar su esencia, que eso sea más visible, inclusive más allá de cualquier prejuicio tonto.

Aparte, que por qué no arriesgarnos a ser más como la música, sí, ya saben, que nuestra personalidad, nuestro ser, nosotros, seamos esa vibra, ese sentimiento, esa relajación, esa felicidad, eso que cuando escuchamos canciones nos hacen sentir tan bien.

¿por qué no hacernos sentir bien a nosotros mismos y nuestros semejantes?

Seamos música

Seamos acordes

Seamos melodía

Seamos letras

Seamos esencia

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2:30 am

Después de cuatro días, tres semanas y un puñado de años esperando, decidí dar el adiós profundo.

Que si piensas que la vida es jodida, estás a una nada de darte cuenta lo que tantas veces ha pasado frente a tus narices.

No hay una puñetera mañana en la que no despierte y me de cuenta que la he cagado y aún así, me ha quedado grande el traje.

Mi destino estaba marcado, aunque hubiera tomado mil vías, esas mil veces volvería al mismo punto que me tiene hoy aquí.

Que dicen por ahí que tu pasado te marca, pues que irónico el destino que lo hizo justo cuando fui concebid@.

No hay nada más que desee en esta puta vida, que hallar eso que va más allá de unas rejas y un uniforme que me disfraza todos los días de cotidianidad.

Así que me he resignado y quizá ha sido de los actos más cobardes que he hecho, pero no me arrepiento.

Siempre buscamos encontrar lo que esta mal y esta mal porque no lo hacemos en nosotros sino en alguien más porque de alguna manera nos sentimos limpios, soberanos, pero no somos ni una puta mierda de eso, por el contrario que nos hemos liado todos los días por no ser eso que vemos en el espejo y que a veces rechazamos.

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II Parte

Luego de haberle jugado una pequeña mentirilla a esa chic@, decidí terminar mis pendientes, no estaba segur@ si seguir trabajando como desquisiad@ o recostarme.

Así que decidí tomar un respiro y mientras sonaba esa vieja canción en la radio, de esas que escuchaba mi mamá cuando se ponía a barrer tipo 10 am.

Con acrílicos y pinceles en mano empecé a pintar algo sin sentido, no tenía forma ni mucho menos lo calificaría como una obra de arte.

Cogí el celular y empecé a tomar fotos del proceso de “arte” y sin querer, pasé de la cámara a la agenda, deslizaba los contactos hasta que encontré ahí el número de mi “némesis”.

¿Escribirle o llamarle?, opté por la primera y comencé con un “Hola”.

Pasaron al menos 5 minutos y no respondió, pensé: “Quizá ha de estar ocupad@ con algun@ de sus tant@s amores”, cuando de repente me vibró el móvil.

Al revisar, era su mensaje respondiendo mi saludo, de inmediato abrí el chat y le pregunté si estaba ocupad@, a lo que me respondió con un No.

Así que mi plan empezaba a tomar forma, y de inmediato le propuse que fuéramos a comer, sin titubear aceptó y quedamos en juntarnos.

Agarré mis cosas y dejé mi terapia artística en proceso, tomé dinero y agarré las llaves del carro. Estaba a punto de arrancar cuando me escribió y me dijo que me fuera en transporte público, pasaría por mi.

Y pues eso hice, en tan solo 20 minutos le he alcanzado hasta donde me indicó que esperaría y nos aventuramos a perdernos.

Lo confieso, me mataban las ganas de besarle pero traté no parecer tan desesperad@, así que dejé que el primer paso fuera de su parte y no mía.

Me vio fijamente a los ojos y se acercó a mi, empecé a sentirme nervios@ como la primera vez cuando en esa máquina de golosinas no he tenido cambio y me dio otro billete.

Estaba dispuest@ a que cualquier cosa pasara en ese momento…

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I Parte

Siempre me he preguntado cómo se debe escribir un buen cuento, una novela, una historia. ¿Acaso debo empezar con decir: “Había una vez”? cuando es evidente que ha sido más de una.

O estaría más aceptable escribir: “Todo comenzó…”, pero es que no recuerdo como pasó, solo sé que cada noche imagino una historia diferente de lo que sucedió, lo que pudo ser y lo que estamos viviendo.

oOo

Estaba un día en casa preparando los últimos informes que me habían pedido en la oficina, debo admitir que me he vuelto un poco loc@ por pretender que todo mi trabajo sea impecable. Esto sin importarme que tenga una reunión de amig@s a las 8 pm o un sábado a las 3pm en casa de mis padres.

De alguna manera me he dado cuenta que pese a lo exhaustivo que es mi empleo aún en deshoras laborales, ha sido mi único refugio para mantenerme alejad@ de mi realidad.

Eran las 5 de la mañana de un sábado cualquiera, sonó el teléfono pero no quise contestar, estaba demasiado ocupad@ y pensé que no sería algo importante.

(Ring Ring), era la tercera vez que sonaba el móvil, así que decidí atender la llamada, en efecto, no era algo relevante, de hecho, era un chic@ que había conocido la semana pasada en una galería de arte de la librería más famosa de la ciudad.

-Hola, que tal, ¿sabes quién te habla?

Lo siento, NO, no sé quién eres”.

Pues claro que sabía quién habla pero decidí optar por la amnesia instantánea que tantas veces me ha ayudado y que creo, es la excusa más utilizada cuando una persona no te interesa.

Nos conocimos la semana pasada en la exposición artística.

“Lo lamento, no sé quién eres, este número lo acabo de cambiar, no sé si has quedado con quién lo poseía pero en lo que a mi respecta, no te conozco”, indiqué.

-Perdón, no fue mi intención incomodar, lamento mucho la confusión que he provocado… De casualidad ¿usted conoce a la persona que era propietari@ de este número?

“Lo siento, no conozco al antiguo dueño, que esta línea me la han asignado en el centro de llamadas”.

No sé cómo pude crearme una mentira tan grande que estuve como por 3 minutos hablando de corrido, creyendo lo que yo mism@ decía…

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¿Verdad?

Quizá no todo era tan malo como parecía, quizá todo era simplemente un espejismo de lo que me negaba a aceptar y que hoy se ha convertido en ese karma que me gusta tener en la vida.

Ese espíritu, sin importar cuántas veces me haga daño, sigo fiel, siempre a la espera de ese golpe no de suerte ni de amor, sino de deseo, ese que no soy capaz de sentir cuando estoy consciente.

¿Es que acaso he necesitado obviar lo real por lo que quiero que suceda? claro, como todo cuento de hadas, o como esas películas de acción, en el que todo es irreal,

¿no crees que de vez en cuando, creernos la mentira nos hace sentir tanta verdad? y se siente bien…

De vez en cuando, esa realidad distorsionada nos sienta bien, nos lleva a sentirnos viv@s, muy a pesar que nos engañamos y lo sabemos y somos conscientes.

¡Vaya que nos encanta mentirnos!

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Indiferencia

Estoy sentad@ entre el paso y la indiferencia, veo hombres y mujeres transitar a mi alrededor y no veo diferencia alguna entre ambos.

Claro, físicamente he notado que los hace de cada género, pero voy a algo más allá, algo intangible, una indiferencia colectiva y no, no me refiero a lo que habitualmente sabemos si no al hecho que todos caminamos así, solos, sin conocernos.

Entonces nos damos cuenta que podemos estar al lado de alguien más y no saber si está comiendo un helado mientras que por dentro está sufriendo.

Quizá no todos pasen por ello, y tal vez pienso todo muy fatídico, pero es que la mente no me permite aclarar lo abrumad@ que estoy.

Me identifico y soy igual que ell@s, nada me diferencia y eso es triste pero sanador. ¿Conoces una sensación similar?

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Suave levedad

Te he soñado más de una, dos, tres, cuatro veces, ya ni recuerdo cuánto tiempo me ha demorado la espera de un mensaje, de una palabra.

Perdí la cuenta de los suspiros, las lágrimas, las palabras y los versos que locamente y tantas veces te dediqué.

Te concedí cada uno de mis días, te entregué todos mis pensamientos, fuiste suave levedad.

Caída libre, riesgo sin temor, solo eras tú con ese espíritu aventurero y yo tan temeros@ con tantas ganas de descubrir el mundo, la vida, a vos.

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