Escribología

Risitas

Muecas llenas de desvaríos
Espacios vacíos y silencio
Hastío y violencia
Calor y sudor
Cuerpos que no acababan de encajar
Canciones que no se olvidaban
Poemas que no se escribieron jamás
Lágrimas solapadas en risas de bolsillo
Dolores escondidos al amanecer
Risas y más risas
Después de adioses que no se pudieron pronunciar
Con nudos en el corazón
Y estrellas en la mirada
Esas risas que duelen
Esas miradas que gritan “amor”
Esos labios que no dicen nada
Y esos ciegos cansados de oír

Estándar
Escribología

Hablemos del frío

A mí siempre me hablaron de vientos gélidos

De amaneceres arropados y noches de hielo

Me dijeron que un chocolate caliente era la solución a todo

Me dijeron que en alguna cama podría hallarse algún consuelo

Me aconsejaron tener siempre a la mano una buena película, un buen libro o un buen amante, solo por si hacía frío 

Pero nadie me hablo de adioses y despedidas

No me advirtieron del frío que a veces aprisiona el alma

Nadie me habló de ausencias y soledades, ni de amores eternos que duraban unas horas

Nadie me dijo que algunos besos dolían más que otros y que algunos brazos pueden llegar a extrañarse demasiado

No, nadie me advirtió de miradas ardientes que dejaban de ser tuyas

Ni de palabras sembradas en el corazón

Ni de indirectas que nadie entiende, ni verdades que nadie pronuncia

Nadie dijo que a veces los atardeceres en compañia se acaban y que luego ya los arboles no se ven igual

Que algunos lugares reclaman momentos y sonrisas

No me dijeron que hay ausencias  que también llenan de frío el corazón 

Estándar
Escribología

Paraísos perdidos

No fueron las copas
Ni la madrugada
Era algo más
Más profundo
Más inquieto

Eran, quizá, las ganas de soñar
En otros brazos
De alcanzar algún otro paraíso
Un cielo escondido en unos labios
Quizá encontrar constelaciones en una espalda desnuda

Y guardar silencios en miradas ansiosas
Y pedir con sonrisas lo que las palabras no alcanzaban a expresar

Era puro deseo que huía a las primeras luces del alba
que existía más allá de la cordura y la razón
Que requería más valor para existir

Un paraíso perdido entre dedos de uñas blancas
En alientos fríos y labios rojos
Ese paraíso inalcanzable y desconocido
Que quería un poco más de locura y dulzura
Para sobrevivir

Estándar
Escribología

A veces

A veces se me da por contar lunares
Y dejar pasar los minutos

A veces me da por llorar
Cual cronocopio
Que por las ganas de llorar
Siempre llora un poco más

A veces me da por sentirme desdichada y vacia
Triste y llena de melancolía
Me da por desear el calor de unos brazos

A veces me dan ganas de perderme y no encontrarme
Ganas de huir y correr
Y gritar y callar

A veces dan ganas de escribir poemas robados a musas que ya murieron
Y dedicarle versos al insomnio
O quemar mi garganta con una Copa de whiskey
Y fumarme las penas

Y me da por sentirme humana y creerme con derecho a sufrir
De caerme y no quererme levantar

Y me da por sentir frío, cómo si pudiera darme ese lujo
Y me da por buscar una luna detrás de un monton de nubes grises

Y se me pierde la risa
Y las ganas
Y el tiempo
Y las lágrimas
Y la melancolía
Y no me queda nada

Estándar
Escribología

Soledad

Era ese insesante ruido
Como del agua que fluye
Era ira y un poco de ternura
Como aquella brisa que refresca

Esa llama que nunca llega a ser pero es
Era cariño y algunas veces solo deseo
Pura e indefinible
Callada y a veces ruin
Pero siempre sincera

Confiable, tranquila
Serena como mar en calma
Como una oración a destiempo
Y con desgana
Una lágrima guardada por si acaso vale la pena llorar

Un beso sin efectos secundarios
Sin retorno y sin malicia
Recatados despojos de algo que solía ser humano
A veces sin sentimientos, a veces sin razón

Sin eufenismos
Sin vergüenza pero con sed y un poco de amor
Indiferente
Silenciosa
Simple
Hermosa

Siempre a tiempo
Siempre dispuesta
Siempre con ganas
Lujuriosa y paciente
Amante
compañera
Dulce
Eterna

Estándar
Escribología

Aquellas pequeñas cosas

Eran esas miradas, tan profundas
Tan dulces
que te hablaban de amor y caprichos

Eran esas caricias ardientes que derretían barreras y te hacían querer siempre un poco más

Eran esos labios
tan suaves y tentadores
Tan dulces e inocentes
que te hacían creerte poeta
Hablando de dulzura y pasión

Era esa sonrisa,
tan cálida
Tan paciente e interesante
Tan tuya
Tan mía

Era tu aliento en mi cuello
El olor dulce de tu cuello
Tus abrazos fuertes
Tus pies que siempre te llevaban hasta mí

Estándar
Escribología

Si no es pedir demasiado

No puedo pedirte que me sueñes ni que me lleves en tu mirada
Tal vez puedo pedir,
sin abusar demasiado,
Que me regales tu presencia una de estas tardes
O que me permitas aferrarme a tu cintura de vez en cuando
O quizá que me dejes estar un poco entre tus brazos

Solo, si no es pedir demasiado,
Claro,

O quizá puedo pedir, sin abusar demasiado
que me dejes respirar el olor de tu cuello
O escuchar tu voz cerca de mi oído
O simplemente verte aunque sea un instante y que me regales un beso o tal vez,
si no es pedir demasiado,
Pueda pedirte que me pienses y que tal vez, solo tal vez, alguna de estas tardes, sonrías solo para mí

Estándar