Escribología

Cartas

Extravié la pluma y dejé volar el papel
pero te escribí una y mil cartas.

En los días pares pedía serenidad,
aunque las manos me temblaran.

En los días impares te quería de vuelta
aunque eso desequilibrara.

El día 15 lloraba frente al espejo,
pero el 16 me renovaba con la luna.

Los domingos escribía media carta deprimida
y luego lo hacía como un rayo de luz.

Te escribí una y mil cartas,
pero extravié la pluma y dejé volar el papel.

28/09/20

Estándar